Gemma-Fernández

Dicen que “la vida da muchas vueltas”. Pues quizá, esa sea la causa. Que siempre desecho el camino fácil, y que los retos me encantan, factores clave para que en uno de esos giros caprichosos, hace poco más de un mes, decidiera lanzarme, a la aventura germana.

Que ¿por qué? Principalmente porque creía estar en el momento adecuado, sin ataduras personales ni laborales. También por la falta de oportunidades, que ahora mismo ofrece mi ciudad y lo que es peor, mi país…  pero sobre todo, porque creo que aunque todo el mundo, debería salir, en algún momento, de su “área de confort” para enriquecerse de la sabiduría de otros lugares y culturas, más aún, quien, como los arquitectos, desempeñamos una labor tan estrechamente relacionada con la sociedad y su manera de habitar.

En mi caso, tras acabar  la carrera y darme cierto “margen de respiro” (corto, por voluntad propia, pero necesario) comencé a buscar trabajo. Por desgracia, como os decía, aunque tuve la oportunidad de realizar alguna que otra colaboración, no surgía nada interesante y no quería  meterme en un bucle negativo, ni estancarme, así que, decidí ampliar el radio de búsqueda. Me hice una lista de los países en los que me gustaría no sólo trabajar sino también vivir y empecé a enviar CVs (que no fueron pocos) aunque por la experiencia de otros compañeros, habrían podido ser muchos más, así que la cuestión al parecer, es no desesperar.

Tras esto, al fin, empecé a obtener respuestas (en España, salvo excepciones, ni siquiera de cortesía) y a sopesar opciones… Al final, me decanté por Alemania, por dos razones: las condiciones que me ofrecía el estudio y los proyectos que abordaban y porque, casualmente no hacía mucho, había comenzado a estudiar alemán, y me parecía buena oportunidad para mejorarlo.

Una vez aquí, y pensando que lo más difícil ya estaba hecho (el trabajo) comencé a buscar piso y ahí fue cuando me di cuenta de lo equivocada que estaba. Aquí encontrar piso, no te lleva una tarde como en España…sino muchas. Desde España, por cierto, también lo había intentado, pero es más complicado (mails no respondidos, necesidad de contratos online, intentos de estafa..) Una vez aquí, hay varias páginas web que funcionan en esto de la búsqueda de WG (Wohnung Gesucht) una de ellas es esta: wg-gesucht.de  y también podéis buscar por inmobiliarias.

Sea como sea, siempre que os contesten para ver el piso compartido, os encontraréis con un grupo de personas, en la entrada, que como vosotros están interesados. Os enseñaran el piso y os harán un pequeño “casting” o entrevista personal, en la cual os pueden preguntar, casi de todo y tras eso, quedarán en avisaros,  si habéis sido el/la afortunado/a o no. Nada de pensar en llegar, ver el piso, precio…y si os gusta.. quedároslo, porque aquí, ese método no funciona. Tiene que gustaros a vosotros, pero también, tenéis que gustarle vosotros, a cada uno de los compañeros de piso y claro, más que el resto de “participantes”. Por eso, sobre todo buscar con tiempo y paciencia, porque aunque cuesta, al final se consigue. Eso sí, mientras, preveer un cierto colchón económico, porque los hostales… no os van a salir baratos.  Por otra parte, también son frecuentes, fianzas elevadas y está a la orden del día el “subalquiler”, es decir, alguien que arrienda su habitación, durante el tiempo, en que por algún motivo no está. Además, os encontraréis de todo, (no os asustéis, si la ducha está en la cocina, o si no encontráis el salón), porque aquí es de lo más  habitual, tanto como la escasa iluminación de las calles o que nieve día sí, día también y oscurezca pronto.

Los trámites burocráticos, aquí también son importantes. Os encontraréis, con que necesitáis empadronaros en el Bürgerbüro de vuestra zona, y para ello, necesitareis una dirección. (Podéis probar, con una provisional, aunque no siempre funciona). Sin el “Anmeldung” o padrón, no os dejarán abriros una cuenta en el banco, compraros un móvil… así que, es el primer papeleo que deberíais resolver. Y para ello, y para la vida cotidiana, aunque podáis recurrir casi siempre al inglés, por supuesto, venir con un mínimo de alemán, os facilitará mucho la vida.

Por lo demás, en mi caso personal, estoy muy contenta con la ciudad y con la oficina. Ahora mismo, estamos realizando concursos de carácter internacional y llevando obras en distintos países. Una de ellas, en pleno proceso ahora mismo, es la nueva tienda de Louis Vouitton en Varsovia, así como proyectos ejecutivos, para algunas otras como la de Yves Saint Laurent o Mont Blanc. El equipo, lo formamos unas 15 personas, de distinta nacionalidad, algo que enriquece mucho el ambiente, porque además de alemán, también hablamos en inglés. La verdad estoy muy a gusto, mis compañeros son encantadores y sé que estoy participando en proyectos que en España, hoy por hoy, no podría, así que, aunque no sé que me deparará el futuro, y me encantaría, que la situación laboral en España, mejorase, y poder volver pronto, no me importaría quedarme, al menos una temporada.

Desde luego, hay un choque cultural grande, pero nada que no se pueda sobrellevar, ¡al fin y al cabo sigue siendo Europa! así que se trata sólo de venir dispuesto y con la mente abierta. Nunca es fácil irse de tu ciudad, ni siquiera cuando como en mi caso, ya lo has hecho antes para estudiar, sin embargo, hay ciertos momentos, en los que tienes que “lanzarte”, no mirar atrás y pensar que si no lo haces ahora, jamás lo harás, así que si alguien está pensando en dar el paso… ¡adelante! Alemania, no es mal destino, para vivir y pasado el primer mes, con trabajo, casa y papeleos resueltos… aunque la “morriña” no se va, prometido, aunque siga nevando, todo… cambia de color;)

Gemma Fernández · arquitecta
Sttutgart · febrero 2013

 

Agradecer a Gemma, tanto su participación en este pequeño espacio como su colaboración a través de su blog sin perder  el Norte.