El pais destino es Ecuador y llegamos aquí a través de un amigo que llevaba ya dos años trabajando en el país.

En un primer momento vinimos para tres meses pero después de encajar muy bien en la forma de trabajo, el concepto de arquitectura y también en el ámbito personal en la oficina donde estamos, además de unas buenas condiciones económicas, decidimos quedarnos al menos por un año. De momento estamos trabajando sin contrato a la espera de poder obtener una visa 9-V Profesional que nos permitirá darnos de alta como autónomos y poder facturar.

La oficina está pasando por un buen momento en cuanto a encargos, tanto en cantidad como en calidad. Suponemos que sea cuestión de tiempo que podamos impicarnos en mayor grado y poder optar a mejores condiciones, no ya económicas sino de colaboración en proyectos como profesionales,  aunque esto ya se irá viendo con el tiempo.

En el país existen buenas perspectivas de aquí a un par de años, con unos presupuestos generales que han crecido respecto al año pasado y con un interés por la mejora tanto de las infraestructuras como de las condiciones de vida, que hacen que repercuta de manera directa en el sector de la construcción.

En cuanto a lo personal, la idea era venirnos para cambiar de aires, desconectar de la situación que tenemos en España, resetear la mente, viajar que nos encanta y si de camino podíamos participar en algunos proyectos muy interesantes, mejor que mejor. Por lo tanto no teníamos previsto quedarnos y ha sido a partir de una propuesta de trabajo ‘indecente’ que nos hicieron y que no pudimos rechazar que nos quedamos. Respecto al tema logístico como yo lo llamo, teníamos un compañero aquí en cuya casa nos alojamos durante un tiempo hasta encontrar un ‘depaetamento’ en el que ya estamos instalados.

Quizás lo más importante a tener en cuenta a la hora de ‘salir fuera’ son los temas de visa, ya que la burocracia suele ser muy lenta, y cuando menos te lo esperas tienes que salir del país, arreglar papeles, y bueno, armarte de paciencia para conseguir permanecer en el pais de forma legal. En este sentido, recomendaríamos a cualquiera que salga fuera a ir con una visa con el período de estancia más extenso posible, por si surgen imprevistos, no tener que preocuparse en este sentido.

La adaptación ha sido progresiva, al menos un par de meses para encontrar la estabilidad en cuanto a lo personal. En la oficina genial con todos los compañeros y con los jefes, hay un ambiente superagradable y nos entendemos casi a la perfección, sobre todo en cuanto a qué entiende cada uno por cómo hacer arquitectura. En ese sentido estamos muy contentos y es una de las grandes razones por las que nos hemos quedado.

Respecto a la situación laboral, creemos que es muy parecida a la española, quizás con esto de ser América Latina los tiempos se dilatan en algunos casos en exceso. Pero en el caso de producir y demás, habiendo estado los jefes 10 años trabajando en España, el ritmo y la forma de trabajar es bastante similar a nivel interno del estudio.

Consejo para quien venga a Ecuador, que venga con una visa 12-XI que te permite estar en el país durante seis meses y poco más, el resto son cuestiones que no tienen mayor complejidad para su adaptación.

El futuro de los arquitectos a nivel nacional (España) e internacional, no sabríamos deciros, quizás pase por la especialización y la internacionalización, por la colaboración y la proactividad… ah! y por una visión empresarial o consciencia mínima sobre las condiciones laborales que  en muchos casos no debemos permitir como colectivo (infravaloración, honorarios…). Quizás estos asuntos deberían ser objeto de otra entrevista,pero nos parece que siempre está bien recodarlos.

Cualquiera que necesite algo o esté pensando en venirse a Ecuador, que no dude en ponerse en contacto con nosotros, estaremos encantados de ayudarle en la medida de lo posible.

Un abrazo desde Quito.
Inma y Nacho · 2012

Agradecer a Inma y Nacho, su colaboración desinteresada y su ayuda. También recomendaros que visiteis su trabajo en accesit.