Tres formaciones universitarias de tres años o más facultan en Noruega para un ejercicio profesional directamente relacionado con la construcción:

Arquitecto Civil (Sivilarkitekt): se centra en el diseño arquitectónico, especialmente en su vertiente artística, de edificios de cierta envergadura y a la adaptación del edificio al entorno urbanístico. Resulta poco implicado en el seguimiento y la supervisión de la ejecución de la obra.

Ingeniero Civil (Sivilingenior ): se centra en el diseño y cálculo estructural de toda clase de edificios y en el diseño integral de obras de infraestructura e industriales. Interviene también en la coordinación y supervisión de la ejecución de las obras y puede ocupar puestos de dirección en las empresas constructoras más grandes o en industrias de elementos prefabricados.

Ingeniero de la Construcción (Ingenior, Avdeling Bygg og Anlegg): trabaja sobre todo en la dirección y planificación de las obras y en el control de su calidad, aunque puede realizar también dibujos de producción o detalle y puede ejercer determinadas funciones en industrias de materiales o elementos prefabricados.

Como en los otros países nórdicos, no existe una norma legal que haga forzosa la intervención de determinadas profesiones en el proceso de la construcción, aunque en la práctica los diseñadores de edificaciones de envergadura suelen ser arquitectos, y los ingenieros se implican en casi cualquier tipo de construcción.

La Ley define los procedimientos para la obtención de permisos de construcción, así como las normas técnicas y los procedimientos de control que han de cumplirse durante la ejecución de las obras.

+ arkitektur.no